Mostrando entradas con la etiqueta de coña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta de coña. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de noviembre de 2014

EL SUEÑO ETERNO




Por una conversación chorra, me ha venido esta tonto juego a la mente
Y como es la hora de la siesta
Y como yo no puedo parar de reírme 
Y como sé que algunos de ustedes comparten este (no) humor absurdo que a fuerza de repetición, hace gracia.... Ahí va
Al principio, parece que no tiene gracia...
Luego, menos...


Mi siesta como un pero
Feliz siesta, Mr Lawrence
Siesta perfecta
Siestas en un tren
La siesta de África
Las siete siestas
La siesta del indomable
Una siesta en la ópera
¿Qué fue de Baby Siesta?
Dos hombres y una siesta
Qué verde era mi siesta
Siesta o no siesta
Esplendor en la siesta
Luz de siesta
La siesta del diablo
El buscasiestas
39 siestas
Las mejores siestas de nuestra vida
Las siestas son para el verano
En el calor de la siesta
Dirty Siesta
Al servicio de la siesta
Siesta sin salida
Siesta de papel
La quimérica siesta
No sin mi siesta
La gran siesta final
El bueno, el feo y la siesta
Testigo de siesta
La siesta al desnudo
Sucedió una siesta
Doctor Siesta
La siesta que sabía demasiado
La siesta de Oz
Caballero sin siesta
De aquí a la siesta
La siesta de los dioses
La siesta sobre el río Kwai
Siesta por compasión
La siesta de la vida
Siestas del desierto
Siestas de gloria
La siesta eterna
Días sin siesta
Doce hombres sin siesta
Rebelde sin siesta
Cantando en la siesta
La siesta vive arriba
Siestas cruzadas
Lo que la siesta se llevó
La siesta indiscreta
Con la siesta en los talones
Siesta en Roma
Siestas modernas
Qué bella es la siesta
La ley de la siesta
Malas siestas

lunes, 17 de noviembre de 2014

A BUEN HAMBRE, NO LE MIRES EL DENTADO



Como buen tapir descerebrado amante de lo absurdo que soy, para mí leer el periódico es un auténtico goce para los sentidos. Hoy me ha saltado a la cara esta frase dicha por un sanitario: "Igual que tiene mucha edad, tiene mucha naturaleza" que es un poco el gallego "Como te digo una cosa, te digo la otra" en versión médica. La frase en cuestión pertenece a una noticia sobre la Duquesa de Alba y su evolución ante la medicación que le están administrando a la aristócrata inmortal.

"Igual que tiene mucha edad, tiene mucha naturaleza" es una frase maravillosa, mágica, trufada de esa cosa que cada día defiendo más que es la incoherencia; una frase en la que uno se podría detener un día entero a reposar la agitada cabeza sin poder parar de hallar significados a cual más poético.

Pensadlo bien... ¿No os gustaría que en algún momento, a ser posible en vida, dijeran de vosotros "tiene mucha naturaleza"?

¿Es naturaleza sinónimo de carácter? ¿Cuando se van cumpliendo años, se seca la savia y, por lo tanto, se pierde naturaleza? ¿Quiere esto decir que la Duquesa de Alba es de naturaleza estirada y que, como consecuencia de esto, la muerte la respeta? ¿Quiso decir naturalidad en vez de naturaleza, y lo que quería expresar es que su mucha edad la había familiarizado con la muerte? ¿Son sus pulmones un ecosistema forestal?


En cualquier caso, esa forma de usar ahí naturaleza me parece deliciosamente dieciochesca, siglo en el que la vampiresa Duquesa debió dar sus primeros pasos. Aunque también es cierto que, a tenor de las muchas cosas que se dijeron cuando la fallida epidemia de ébola, debe ser un estilo propio de los galenos. Un 'se puede morir ahora mismo, aunque puede que viva otros cien años' o 'tiene una cara que parece Tutankamon, aunque esas mejillas tersas son signo inequívoco de lozanía'. Nunca sabe uno si ir mirando ataúdes o comprarse un Predictor.

------
Y leyendo hoy otra noticia sobre besos y bacterias, parece que son ustedes, humanos, la única especie en besarse con lengua, razón por la cual intercambian ingentes cantidades de bacterias en cada uno de esos largos ósculos. Así que mi consejo de hoy es que ya que van a besarse y a intercambiar toda esa cantidad de bichitos repulsivos, háganlo con ganas, con pasión, con cuidado, con tiempo y con mucha saliva.

lunes, 4 de febrero de 2013

UNA MULA Y UNA MUJER

Te escribo, te canto, te dirijo, te hago un punto de cruz o un mobbing. ¿Soy o no una artista multidisciplinar?


Hace ya un rato largo que leer la prensa es una cosa absolutamente delirante, una sucesión de gags, un cúmulo de despropósitos, un chorizo de invenciones locas... A veces tengo que mirar la barra del navegador para cerciorarme de que no he saltado sin querer a El Mundo Today o derivados. Pero, de todas las cosas que he leído últimamente con asombro y perplejidad, la más delirante es la historia de Amy Martin. Ya sabréis todos de qué va. Fundación Ideas paga 3.000 euros por artículos a una tal Amy Martin, cuya identidad es anónima y desconocida. Una vez saltadas las alarmas -ni aunque resucitara Cervantes le pagarían eso por una columna- el director de la Fundación, Carlos Mulas, pone cara de bobo y dice que ahí no hay irregularidad, y lo niega todo -un clásico-. Al dia siguiente, su mujer, una tal Irene Zoé Alameda confiesa ser la misteriosa Amy, haber engañado a su mismísimo marido y haber utilizado ese seudónimo para preparar un personaje para su próxima novela -Zoé Amy es escritora, por lo que se ve-. Pide perdón a todos por los daños causados. Y ambos se retiran a sus aposentos. Mientras, Caldera -vicepresidente de la Fundación- dice que él no piensa dimitir, que no sabía nada (otro clásico incomprensible: si no sabes qué cojones pasa en la Fundación que presides, igual es que no pasas por ahí ni una vez al mes y entonces no mereces que te paguen ni un puto duro) y destituye a Mulas. Y ahí, que yo sepa, se queda la historia. Como siempre y tras ocupar no pocas páginas en la prensa, la historia de Mulas y Zoé se desvanece, no sin antes habernos enterado de algunos suculentos datos: él hizo su tesis sobre la corrupción, ella sobre la novela neopicaresca; a los diez meses de dirigir el Instituto Cervantes en Estocolmo, Zoé fue destituida por no dar la talla -maltrataba a sus empleados impidiéndoles hablar se rumorea-...

Con este post, quiero reivindicar esta historia y estos caracteres dignos de alguna novela romanesca o de la Ilustración.

* Recuperar la tradición de usar seudónimo es algo que, claramente, merece subvención, cosa que esta muchacha bien sabía. La creación de un alias literario y su consiguiente personaje es una auténtica proeza, mucho más en esta era del facebook, el twitter, y el mira-mira-mírame tan llena de exhibicionistas y egomaníacos que no quieren ocultar su identidad bajo ningún concepto.
* Zoé, como los grandes artistas renacentistas, es una creadora multidisciplinar. Cineasta, cortometrajista, ensayista, música (tenía un grupo 'retrofuturista'), novelista... Zoé sabía -once again- que merecía subvención. El Ministerio de Cultura, también. Así sus cortos recibieron cantidades astronómicas para tratarse de cortos de corte amistocasero. Una maravilla.
* Cual enamorada y clásica pareja de forajidos, Mulas y Zoé, Butch Cassidy y Sundance Kid, urden una coartada descacharrante e insensata para salvarse la otra al uno. Hermosa historia en la que comparten amor y sablazos a instituciones varias. Una versión remozada, digital e ibérica de Bonnie and Clyde.

Por todo esto, considero que es de justicia, que en el SOBRE del ganador del próximo premio PLANETA se lea: Amy Martin por la novela Una mula en Suiza. O mejor que alguien haga una película con este guión, es demasiado grande para no inmortalizarlo.