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miércoles, 22 de diciembre de 2010

HOY HE RECIBIDO UN CABLE



Esta mañana me ha llegado un cable
Sí, como a los de Wikileaks
Y sí, como los de Wikileaks, lo filtro
Tal cual:


Wikileaks es un montaje. Todo lo que cuenta, en gran medida, ya se sabía. Hay una mano negra detrás. Nadie en su sano juicio filtra tal mundo de obviedades. De todo lo leído hasta ahora me da la impresión de que son un conjunto de verdades que todo el mundo sabe pero que nadie se había atrevido a escribir: Kishner está loca (¡no me jodas! ¿en serio?), Aznar tiene delirios de grandeza (¡jodor!), el rey de Marruecos es un marica retorcido y mafioso, Merkel es tal, Zapatero es un populista... En fin... Nada que no se supiera.

Aquí va mi teoría. La administración Obama va de culo. Pierde en el Senado, pierde credibilidad y se cae en puntos. No hay nada nuevo que contar para subir la crebidilidad. Obama basó su campaña en algo tan sencillo como la transparencia. Uníos a través de obama.org y enseñad al mundo lo que estáis dispuestos a hacer por vuestro país. La gente dijo: este tipo es genial, nos escucha! y ademas es negro revenío... Tachán. La misión de Obama es arrojar transparencia a este mundo. Pero a cambio, ha perdido fuerza y peso político.

Ahora bien como todo líder, necesitas algo que mantenga al mundo tranquilo pero que sirva para dar hostias a aquellos que te están jodiendo. Hoy en día las hostias son algo tan sencillo como la información blanca, negra y gris.

Necesitas un móvil para dar hostias a todos los capullines que te joden en política exterior y, de paso, como no puedo invadir países os digo lo que pienso de vosotros, y lo mejor, lo que no voy a decir y que diré si os volvéis gilipollas... ¿Te suena? 'Voy a hacerte una oferta que no podrás rechazar'. El móvil son los cables.

Necesito un turco. Llaman al Assange y le dicen: ven aquí gilipollas, te vamos a hacer rico. Pero de la mejor manera: como tienes pequeñas manchas de lefa extraviada en tu vida, vas a viajar un poquito y vamos a hacer teatro.
Tenemos un mártir. Todas las revoluciones comienzan con un mártir. Los cargos contra Assange son ridiculos. Saldrá libre. Después de mártir, héroe de la verdad. De nuevo, Obama es bueno.

Los cables se filtran, es la punta de lanza. Assange para no pasar sus días entre rejas, acepta el quite y le hacen millonario -vendera Wikileaks, al tiempo-


Ahora han conseguido:

- "presidentes del gobierno del mundo estamos dispuestos a airear toda la mierda en publico. A cambio: os portáis bien"
- los mortales exigiendo transparencia y libertad de expresión (las grandes mentiras de la democracia y para eso, está la prensa)
- una pequeña y ridicula ciberguerra que no irá a ningun sitio.
- todo lo que no sabemos, que se esta renogociando
- y, lo mas importante, volver a poner a USA en el centro de la politica mundial


Como ves, el futuro no es matar señores con sus cabras en mitad del desierto sino coger por las pelotas a los europeos que miran mas a Asia que a USA.
N0 hay sangre. Y quien quiera que se pegue un tiro.

martes, 21 de diciembre de 2010

ANOCHE TUVE UN SUEÑO



Confieso que vivo obsesionado con Wilkileaks y con Julian Assange. Lo confieso. La culpa la tiene una amiga que está enajenada (¿este sería el paso siguiente a la obsesión?) con Assange y su invento. Según mi amiga, Wikileaks, por mucho que no nos demos cuenta, va a cambiar muchas cosas. Y es, enfatiza ella que es muy exagerada, el acontecimiento definitivo que, por fin, nos ha situado en el siglo XXI por mucho, añade, que algunos periódicos nacionales parezcan hacer oídos sordos a la cosa y prefieran poner en su portada a Mota haciendo de Rubalcaba. Mi amiga que es así como muy entusiasta y peliculera me dijo que todo esto le recordaba en gran medida a V de Vendetta. Y que qué emocionante. Al día siguiente, cuando algunos se manifestaron a favor de Wikileaks con la máscara vendettista en ristre, no tuve más remedio que empezar a prestarle un poco más de atención a mi amiga. Igual iba a tener un poco de razón la chiquilla.

Hoy me ha llamado mi amiga para hablar de Wikileaks. Nada nuevo. Lo que sí me ha dicho es que quería entrevistar a Assange. Yo le he sugerido jocosamente que se invente la entrevista a lo Tommaso Debenedetti y que resuelva la parte gráfica yéndose al Ampurdán a hacerle unas fotos a Jacobo Siruela que guarda un inquietante parecido con el australiano. Mi amiga, que es de armas tomar, no se ha arredrado lo más mínimo ante mis impertinentes comentarios, y me ha confesado que ha soñado con Assange. ‘Lógico’ me ha dicho: 'estuve ayer hasta altas horas de la madrugada mirando entrevistas al hombre del año... Por mucho -ha apuntillado, que mi amiga es muy puntillosa- que la revista Time diga lo contrario... ¿Zuckerberg? Venga ya, si no fuera por Fincher...'. ‘Lógico’, pienso yo: Assange tiene el aire irresistible del libertario, el encanto del prófugo, la leyenda de un Robin Hood del siglo XXI –que trapichea, éste, con lo único con lo que aún se puede: la información-, el aura de un Martin Luther King blanquísimo. Sí. Pero lo que de verdad le gusta a mi amiga, que es mujer de contradicciones severas, es que Assange susurra con un extraño e inquietante y profundísimo tono monocorde; es que a Assange se le adivina, como a los buenos superhéroes, un lado oscurito; y que, qué demonios, parece tener contratado un estilista 24 horas. Mi amiga también me dice que lo que merece un cable, una filtración y una explicación es el porqué de los colores del pelo de Assange quien, al revés del común de los mortales, ha pasado de tener la cabellera nívea a lucir una especie de gris deslavado. Todo eso dice ella que se fija en todo.

Pues bien, mi amiga me ha contado que hoy ha soñado con Assange, que estaban en casa de su madre (la de mi amiga, no la de él, aunque la madre de él no desmerece a su hijo y viéndola, se comprende de dónde sale este personajazo) y que, en un momento dado, él la besaba. Julian besaba a mi amiga. Levemente, casi sin detenerse, pero como a cámara lenta. Todo esto me ha contado mi amiga, al otro lado del teléfono, mientras probablemente leía los últimos papeles publicados sobre Wikileaks. Lo que no sabe mi amiga es que, si se cuentan, los sueños no se cumplen.