jueves, 10 de junio de 2010

SI FUERAS (V)

Quinta entrega del Si fueras.



EL BLOG:
http://brinquitup.blogspot.com/

EL AUTOR:
Desconocido

DESCONOCIDO SALTADOR,
Si fueras una acrobacia, serías...
ACROBACIAS?! NOOO! ME RECUERDA AL CIRCO. Y POR ENDE A TERESA RABAL... UN TRAUMA INFANTIL NO RESUELTO.

Si fueras una tendencia, serías...
ULTIMAMENTE NO COMER, TENER ANSIEDAD, DESMAYARME Y VESTIR CAMISETAS A RAYAS. TRABAJO EN UNA REVISTA FEMENINA. QUE NADIE DIGA QUE NO SOY CONSECUENTE.

Si fueras rico, serías...
FELIZ, FELIZ.

Si no existiera la ley de la gravedad, BrinquitUp sería...
UNA FUNCIÓN SOCIAL. LÁSTIMA QUE YA NO SALDRÍAN FAMILIA Y AMIGOS. BUENO, FAMILIA....

Si pudieras, pondrías a saltar a...
TI, QUE NUNCA QUIERES.

Si fueras un decorado, serías...
EL DE LA2NOTICIAS. PODER HABLAR DEL EURIBOR, DEL MUNDIAL, DE GÜRTEL, DEL PRIMAVERA... Y SIEMPRE COMO SI ESTUVIESES EN UN AFTER.

Si fueras una canción de los noventa, serías...
“PUMP UP THE JAM” DE TECHNOTRONIC. OBVIO.

Si te concedieran un superpoder, elegirías...
EL DE VOLAR. CREO QUE SI LO HUBIESE TENIDO CUANDO ME TIRÉ POR LA VENTANA CON LA TOALLA ATADA AL CUELLO, AHORA TODO SERÍA DIFERENTE.

Si fueras una tipografía, serías...
LA HELVETICA LIGHT AL 97% DE ESCALA HORIZONTAL Y –20 DE TRACK. DEFORMACIÓN PROFESIONAL.

Si fueras un lema, serías...
NO SOMOS NADA Y MENOS EN BAÑADOR.

miércoles, 9 de junio de 2010

... Y SUBIENDO



Ayer caté las condiciones perfectas de una buena carrera:
Dieciséis grados, lluvia mínima y, en los cascos, Broken Social Scene
Nunca había sido yo muy fan de este supergrupo canadiense
Más por ignorancia y dejadez que por otra cosa
Pero ya se sabe:
El desconocimiento pesa más que todo el peso de todas las razones de peso
Sigo sin serlo (hooligan de BSS)
Pero, para correr, me pone en cantidad
Esas subidas de ritmo que dan alas a los pies
Y esas llanuras que bajan pulsaciones
Van a hacer de mí un puto vigoréxico

martes, 8 de junio de 2010

PIES, ¿PARA QUÉ OS QUIERO?



Todas las temporadas, especialmente la estival, se pone de moda alguna prenda que me pone los pelillos de la nuca en estado de máximo erizamiento. Porque subjetivamente me parecen horrodendras, y porque además y objetivamente, no les encuentro razón de ser (caso de los tops de cuello vuelto sin mangas o de los shorts en invierno -esta miniprenda, como las bicicletas, ¿no son, leñe, para el verano?-).

Este año (aunque la cosa empezó ya el anterior) mi atención (escasa, todo hay que decirlo, mis neuronas están en modo agosto: cerradas por vacaciones) ha sido capturada por la bota chancla. Un calzado que empieza como chancla, pero que, sorpresa, termina en bota. ¿? Un invento que, a mi animal entender, carece de toda lógica y mínima estética. Un híbrido que combina lo peor de cada casa (como las motos con techo). Y que ni siquiera favorece (¿dónde quedó el erotismo del tobillo?).

Pero, por partes.
De la bota, la botichancli coge todos los contras de semejante calzado poco apto para la calorina (la bufanda o calentador -o como quiera llamársele- que cubre y abochorna y sofoca empeine y tobillo) y olvida todas sus ventajas (la de llevar el pie convenientemente protegido, a salvo de pisotones, stilettos, cristales y bolardos mal cortados -Madrid cultiva estos últimos con gracia y desparpajo-). Vaya, que torra pero no forra.
Y de la chancla, la botocleta toma todas sus desventajas (antihigiénica, sucia y sumamente peligrosa), dejando a un lado todos sus pros (frescor, sistema de ventilación natural, sudoración controlada y, sí, fetichismo de lucir -si se tiene- un bonito pie desnudo).

Aunque, me podrán decir y llevarán razón, que la cosa ya se veía venir. Porque ¿cómo fue ese brote invernal de botines -provistos, por supuesto, de un generoso andamio- que en su punta ofrecían un ratonil rotito dejando ver por dicho agujerito el dedo gordo y su vecino?

lunes, 7 de junio de 2010

COLMILLO BLANCO



ay lo que acabo de descubrir
ay, ay, ay lo que acabo de pillar
qué grande, qué bueno, qué diversión
no hay ni un solo detalle que no sea genial
para verla unas cuantas veces y no parar de alucinar
aunque, vale, a veces, lo que se llama narración va como a trancas

vampiros en la habana
http://yhtwt.tumblr.com/#632370330
vedla, vedla

jueves, 3 de junio de 2010

SI FUERAS (IV)

Cuarta entrega del Si fueras.



EL BLOG:
http://enestaquierohumo.blogspot.com/

EL AUTOR:
¿Quién es Gog?
Sí, el personaje fascinante que creó Giovanni Papini. Harto del mundo, se aisló en un refugio inexpugnable, una fortaleza en la que dio cabida a una biblioteca de 20 mil volúmenes y 3 gramófonos para sus millares de discos. Le comprendo bien. A mí me gustaría ser Gog; me conformaré con ser su escribano.

GOG,
Si fueras un cameo, serías...
Me hubiera gustado aparecer haciendo un cameo en Muerte entre las flores. Podría ser el trompetista de una de las orquestas que aparecen en los clubs de la peli. Imagino la escena: Gabriel Byrne me pilla bebiendo de una petaca entre bastidores y me guiña un ojo.

Si fueras la portada de un disco, serías...
Parkerilla, de Graham Parker. El disco era doble, y resultaba alucinante desplegarlo y ver esa especie de hombre lobo al completo (de cintura para abajo se correspondía con la contraportada). Durante un tiempo busqué aquel cinturón para comprarme uno igual. Qué cosas llega uno a hacer…


Si fueras algo de fumar, serías... y estarías colgando de la boca de...
La pipa de Ramón Gómez de la Serna.


Si fueras la frase de una canción, serías...
«Mi corazón es una cinta de 90», como cantaban las Hello Cuca.

Si fueras una versión, serías...
El «Satisfaction» de los Rolling a cargo de Devo.

Si tuvieras un parecido razonable, serías...
Woody Allen. (Ahora recuerdo que tengo que cambiarme de modelo de gafas. El otro día me pidieron un autógrafo.)

Si Papini no hubiera existido, serías...
Humo.

Si fueras el nombre de una sección, serías...
«Boris Vian». Soy fan de aquel maravilloso ser.
Pero no nos engañemos, si yo fuera el nombre de una de sección tendría que ser «Imposturas».

Si fueras un grupo de los ochenta, serías...
¡The Clash!
Soñé en aquella época con tener una banda de rock. Se hubiera llamado Los Wrong Em’Boyo, como una de sus canciones. Lamentablemente siempre estuve incapacitado del todo para producir una sola nota musical. Ni siquiera soy capaz de tocar mal; así que no puedo ni ser punk.

Si fueras una palabra imposible a encajar una canción, serías... y la banda encargada de "calzarla" sería...
Húngaro. No por imposible, sino porque es mi palabra favorita del español. Me parece la mar de sonora. Esa primera sílaba, el impulso que toma antes de soltar las dos siguientes, te llena la boca ella sola. Creo que Klaus & Kinski conseguirían calzarla y hasta les quedaría bien, pero me gustaría oírsela a Manos de Topo: no alcanzo a imaginar en qué contexto la meterían.


(Agradezco al Tapir Nicanor el entretenidísimo rato que me ha hecho pasar. Sus preguntas personalizadas me han parecido agudas y muy bien traídas. Y sobre todo le doy las gracias por querer contar conmigo.)


* Las imágenes que ilustran algunas de las respuestas han sido gentilmente enviadas por Gog.

martes, 1 de junio de 2010

ZZZZZZZZZZZZZZZZ



Qué duras son las tardes laborables del verano
Qué difícil mantener ojos abiertos y párpados izados
Para despejarse, cántese la letra de abajo con el vídeo de arriba



Como un sopor
Que recorre mi cuerpo
Así me siento tras el plato del día
Unos ojos que se cierran ante el monitor
Un ronquido que rompe el silencio
Como el aire te quiero
Para dormitar
Sin tus sábanas limpias, no puedo
Un deseo de abrazar mi almohada
Como una piedra me abandono al sopor
No puedo dejar de dormir
No quiero despejarme por nada
Cabecearé hasta que salga de aquí
Moriré si no plancho la oreja
Necesito dormir sin parar
Y hacerlo a pierna suelta
Roncar sin ningún pudor
Y babear sobre el papel
No puedo parar de bostezar
No puedo despejarme con nada
Cabecearé hasta que salga de aquí
Moriré si no plancho la oreja

SPAAAAAAAARTAAAAAAAAAANS!



Ayer comí en el Retiro. Y, francamente, flipé. Me zampé el bocata de jamón serrano (qué salado, diossanto) frente a un área de juego o parque infantil, o como quiera llamarse. Era un recinto de diseño. Un montón de atracciones que a primera vista resultaban sofisticadas y modernas; pero que, observadas con detenimiento, acababan siendo la mar de sospechosas. El peligro está en cada una de las tuercas de esos aparatos demoníacos. Os lo aseguro. Daba entre grima, angustia y humor amarillo ver los niños subirse a esas cosas de mecanismos imposibles. Uno de los bichos giraba sobre sí mismo: la barra a la que había que sostenerse era cimbreante y asombrosamente ancha. Por si fuera poco, el aparato tenía pinta de alcanzar una velocidad infernal una vez puestas en marcha las leyes de la inercia. Pero el mayor riesgo no era salir despedido, no; lo realmente peligroso es que semejante barra te partiera la mandíbula, cosa que estuvo a punto de sucederle a una niña que, por lo que se ve, no tenía el biceps lo suficientemente desarrollado. Este aparatejo centró toda mi atención durante buena parte del rato que estuve allí. Pero había más instrumentos de tortura: una especie de balancín asesino, y un invento del que había que colgarse y que, la verdad, parecía más un chisme para entrenar marines que un divertimento infantil. Os juro que para jugar en ese parque hay que ser fuerte, alto, diestro y listo -algunas de esas satánicas maquinarias eran cualquier cosa menos evidente en lo que a sus funcionamientos se refiere-. Si eres enclenque, bajo y/o torpe -en todos los sentidos-, no sales entero, y sí humillado. Me pareció de lo más nazi. Un minicampo de miniexterminio. Sólo sobrevivirán los mejores. Sólo jugarán los primos de Zumosol. Flotaba en el aire un 'Acabemos con los infantes sin equilibrio, sin visión espacial, sin músculo y sin agallas. No merecen vivir'.
Con lo gozoso que era deslizarse por un tobogán que, en verano, alcanzaba los cincuenta grados y te dejaba las manos reventando de ampollas y el culo en estado de ebullición. Con lo que molaban esos columpios de cadenas que te proyectaban al aire convirtiéndote durante unos eternos segundos en el fabuloso hombre bala. Puede que fuera igual de fácil hacerse la brecha, pero, coño, no exigía tanto esfuerzo, ni retórica. Sólo había que dejarse caer.

Para pasar el trago, me puse este video de Peter Shelley,
(que tiene un tufillo Torrebruni en Dabadabadá)
Atención al pelazo del perrazo (qué requetesobada le meten al pobre),
a los botines del menda (y ese escaloncito para jincar el tacón)
al visionario chaval de la chaqueta a cuadros (antecesor del gafapasteo)
y a la groupie del jersey verde (esa mirada bovina y esa manita caída con indolencia sobre el respaldo de Peter)