
Tengo una amiga poco dada a los experimentos sonoros
Aún así Fresh feeling (del Soulkacker de Eels) se convirtió en una de sus canciones de cabecera
Creo que aún lo sigue siendo
No me habría atrevido, nunca me atreví, a ponerle el disco en cuestión entero
Es lo que tiene el señor E
Es inclasificable
Ecléctico
Lo que a mí me parece Efervescente
A otros les resulta Enervante
Tan pronto se larga una canción pop bien luminosa como se descuelga con una cerdada distorsionada
Un freak
Un beautiful freak
Y lo ha vuelto a hacer
Porque sí, Hombre Lobo (12 songs of desire) vuelve a ser un discazo
Lleno de mordiscos rabiosos
Pero también de plegarias perdidas
Escondido tras una barba imposible y unas gafas aún más redomadamente imposibles, E se transforma en un hombre lobo capaz de conmover con All the beautiful things o In My dreams, de dibujar ritmos en el suelo con Begginer's luck, de recordar a un Tom Waits comprensible en Ordinary man, de bailar desafiante en Lilac breeze, de incendiar el sofá de casa con What's a fella gotta do, de asustar en Tremendous dynamite, de aullar como sólo él sabe en Fresh blood, de ser delicado en My timing is off, de perder en That look you give that guy...
Así que de nuevo
Bienvenido, Mister E