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miércoles, 14 de abril de 2010

LÉEME



La historia es como sigue:

Hace unas semanas, quedé a comer con un amigo. Llevaba una bolsa de papel marrón (de esas que usan los chuzos en las pelis yanquis para beber de tapadillo en las calles y parques). Me la dio sin mucho preámbulo. "Es para ti, te he visto algo bajo últimamente". Dentro, la edición de Martin Gardner (anotada y con las ilustraciones originales) de Alicia en el País de las Maravillas. No era mi cumpleaños, las Navidades -gracias a quien sea- quedaron atrás, y, ni siquiera era san Nicanor (mi fiesta se celebra el 10 de enero, aunque san Nicanor mártir -ay- es el 4 de junio). Agradecí el detalle como sólo se agradece lo que llega inesperado: con sonrisa abollaparedes, un saltito y un exclamativo y mayúsculo GRACIAS. La otra edición que tengo de Alicia (en francés, de tapas verdes y doradas, y también bonita) me cayó por un motivo bien concreto y que, en aquel momento, debió de pesar lo suficiente: notazas.

Así que me he tirado la semana santa, abrazado al voluminoso libraco, llevándolo en procesión como si de una dulce condena se tratara, del sofá a la cama, de la cama al baño y del baño al sofá de vuelta (a la cocina, no: no es uno de esos libros que uno guste de sobar con los dedos grasosos y/o azucarados).

Empieza con una clara declaración de principios: en la introducción ya se dice que las (numerosas) notas que acompañan la edición no pretenden ser una lectura freudiana, ni política, ni religiosa, ni tan siquiera sesuda del cuento. Y retoma unas palabras del gran Chesterton: "¡Pobre, pobre Alicia! No sólo la han cogido y la han hecho recibir lecciones: la han obligado a imponer lecciones a los demás. Alicia es ahora no sólo una colegiala, sino también una profesora. Las vacaciones han terminado y Dogson es otra vez profesor. Habrá montones y montones de ejercicios de exámenes con preguntas como esta: 1) ¿Qué sabe sobre las siguientes expresiones: 'debirable', 'barrenar', 'ojos de abadejo', 'pozos de melaza', 'hermosa sopa'? 2) Consigna todas las jugadas de ajedrez que hay en A través del espejo y traza el diagrama. 3) Resume el método práctico del Caballero Blanco para abordar el problema social de los bigotes verdes. 4) Indica la diferencia entre Patachunta y Patachún".

A partir de ahí ya todo fue una gozada. Las notas -en su mayoría, trozos del diario de Lewis Carroll, pero también teorías matemáticas y científicas de la época, aclaraciones históricas, reproducción de poemas y canciones populares de aquel entonces que Carroll parodia-, fascinantes. Las ilustraciones, maravillosas. Y el cuento, para caerse, perderse y no regresar.

Me reservo A través del espejo para cuando me haga falta, otra vez, no encontrarme.