miércoles, 12 de mayo de 2010

MÁS EXTRAÑO QUE LA FICCIÓN



Mi nuevo héroe se llama Tommasso Debenedetti. Lo digo y me quedo tan panchuno. Por su sangre fría, su cuajo, su inventiva, su imaginación y su método. Para los que aún no se hayan enterado, Debenedetti es un periodista que se ha dedicado en el último lustro a publicar entrevistas falsas, genuinamente irreales, de manera sistemática y a personajes como Gore Vidal, Günter Grass, Le Clézio, Toni Morrison, Naipaul o Saramago (casi todos, premios Nobel, ya que nos ponemos...). El que descubrió el pastel fue Philip Roth, uno de los supuestos entrevistados. La historia me recuerda en algo a Atrápalo si puedes, la peli de Spielberg. Y como esta, la aventura de un tipo que se dedica a engañar, a timar y a trampear me encanta. Pero si, encima, el material objeto de fraude son entrevistas a escritores, me parece que la cosa alcanza lo sublime. Encima parece que las entrevistas estaban bien. Los entrevistados eran reconocibles, y, quién sabe si no quedaban hasta mejor de lo que eran. Y, qué coño, a veinte euros la entrevista (que eso le pagaban al falsificador) no sé qué cojones pretendían... Lo dicho: fan del tipo este. Curioseando en Google, me encuentro con que Tommassin tiene un antecesor de primera en esto del timo entrevistil. Un tal Nahuel Maciel. Lo suyo fue grande; su descaro antológico; y los resultados, insuperables.



El otro día, rebuscando entre libros pendientes, me topé con Dalí y yo: una historia surreal, de Stan Lauryssens. Genuinamente real. La cosa empieza igual: un tipo (el tal Stan) que, tras tumbear por algunos trabajos absurdos, acaba inventando entrevistas para una revista de cine. Ahí empieza la loca carrera de Stan: un tío sin muchos escrúpulos que se convertirá en uno de los mayores marchantes de la obra de Dalí y un experto en falsificaciones dalinianas (en reconocerlas, hacerlas, localizarlas, venderlas). Las anécdotas sobre el mercado del arte, los cotilleos sobre Dalí y sus perversiones onanistas y surrealistas, Gala y su avidez lúbrica e infinita... No cuento más. Mejor leerlo. Y no dar crédito. Tan increíble como real. O así. Tan inaudito como verídico. O casi.

Mantengan los ojos abiertos. Que no se la den con queso. Que el engaño está a la vuelta de la esquina. Y se disfraza. Mucho y bien. Sé de lo que hablo. Que lo de que antes se pilla a un mentiroso que a un cojo, pues va a ser que no...

6 comentarios:

Cristo dijo...

muy bueno, muy bueno...

Mylodon Darwinii Listai dijo...

Me estoy planteando seriamente seguir el ejemplo de todos ellos... Para lo que nos renta hacerlo bien...

el brigadier dijo...

Mylodon, repasa la entrada: 20 euros por una auténtica entrevista falsa; es mejor seguir el ejemplo del también italiano Rafaello Folieri, un pájaro que se presentó en los Estates alardeando de millones y de importantes conexiones vaticanas. Antes de ser pillado, tuvo tiempo de desparramar 2 o 3 millones de dolares y de ennoviarse con una estrella de Hollywood: la cursinolis Anne Hathaway. Menudo crack.

Mylodon Darwinii Listai dijo...

Tienes razón Brigadier. Folieri era un crack. Y estaba más bueno que un panetone.
Ahora, sigo diciendo que es más rentable inventarse una entrevista y ganar 20 dólares/euros, que hacer una de verdad, con el curro que dan y lo que hay que sudar hasta que te aprueban el texto.
Yo creo que si hablamos de bribones, el que mejor se lo ha montado es Botín.

el brigadier dijo...

¿Folieri estaba bueno?No se lo pareció a mi cerda-mirada masculina-que-desviste-mujeres como-un-verano. Y eso le otorgaba mayor mérito a su impostura. Pero bueno, doctores tiene la Iglesia...

En cuanto a Botín, aquí le tenemos, haciendo malo el viejo adagio paterno de que en esta vida para triunfar hay que saber idiomas...http://www.youtube.com/watch?v=jaLDoWqIq2M

Anónimo dijo...

Curioseando de blog en blog he ido a parar aquí... en esta entrada...
y no me he podido estar de escribir...
Buenísimo el plan... y totalmente a favor de la invención de entrevistas, biografias, libros de historia, noticias, cotilleos, consejos de belleza...
a la basura con ser fiel a la realidad!... la realidad, de quien?...
Aunque en este caso él si fue fiel a la realidad... pero a la de los 20€! jajjaj
Mientras lo leía me ha venido a la cabeza 'El canto del cisne', un relato del libro Fantasmas de Palahniuk...

Un saludo
Luca