lunes, 15 de febrero de 2010

CHUTE DE ADRENALINA



El ímpetu de la batalla es una potente y muy a menudo letal adicción, para la guerra es una droga.
Con esta cita arranca En tierra hóstil (The Hurt Locker) de Kathryn Bigelow.
Me dijeron que me la iba a poner dura.
Fue que se me quedó morcillona.
Me ha pasado lo mismo con las otras dos que he visto de la Bigelow.
Le llaman Bodhi y Días extraños.
Ideas brillantes.
Hallazgos luminosos.
Imágenes potentísimas.
Arranques brutales.
Alguna perla rara.
Pero siempre hay algo que ay...
No me acaba de poner cachondo.
Demasiado efectista, quizá.
Demasiado previsible, puede ser.


Nota a pie de página:

Me pregunto si es en todas o sólo en estas tres, pero ¿no habla siempre la Bigelow -y con bastante lucidez y en mayor o menor medida- de adrenalina, de subidones, de emociones adictivas?

2 comentarios:

dellamorte dijo...

Muy de acuerdo. El cine de la Bigelow, como el de Tony Scott(sólo que algo más estilizado, no tan burdo) si peca de algo es de efectista (esos tiroteos a cámara lenta...), y es recurrente en sus películas el subidón de adrenalina al que, de algún modo, se enganchan los personajes. Aporto dos pruebas más: "Acero azul", donde un psicópata por accidente acecha y acosa a la scream queen por excelencia: la gran Jamie Lee Curtis. Y , muy recomendable, "Los viajeros de la noche", de vampiros macarras en el medio oeste americano.

el tapir nicanor dijo...

acero azul, sí
entonces son cuatro
y eso de los vampiros macarras me suena más que mucho
a ver si al final voy a haberlas visto todas...