tres escenas que, por cuestiones estrictamente personales -leáse subjetivas, y por tanto no discutibles, aunque sí máximamente censurables-, se me han venido a la mente cuando he leído que blake edwards se había muerto
qué pena...
jueves, 16 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada