lunes, 26 de abril de 2010

SOY UN MACARRA



Ilegales fue y es uno de mis grupos favoritos de los ochenta. Los pillé tarde. Pero me enganché de mala manera. Me hice con cinco de sus vinilos (Ilegales, 1982; Todos están muertos, 1985; Chicos pálidos para la máquina, 1988; (A la luz o a la sombra) todo está permitido, 1990; y Regreso al sexo químicamente puro, 1992). Nunca los vi en directo. Así que no me podía saltar esta gira de despedida. Me lo debía. El viernes. Lo pasé entre muy bien y genial. Rock and roll en estado puro. Con todos sus tópicos. Sí ¿y qué? Drogas, sexo y r&r (alguna anécdota de putas, frases tipo "Es lo único que echo de menos de los ochenta" después de tocar Dextroanefetamina, algún solo de guitarra precedido de un "Cualquier gilipollas puede hacer uno", molinillos y tal). Descargas eléctricas. Estas dosis, de cuando en cuando, son fantásticas. Qué subidón. Qué macarrismo.

Él:
Tan borde como siempre. Es un macarra. Lo sabe, lo dice y ejerce. Empezó cagándose en la empresa a la que le habían alquilado el equipo: la caja estaba rota. Pequeño speech cabreado. A mitad del concierto también defecó en el resto de bandas de su generación: "Dicen los grupos que tocaron con nosotros que éramos unos capullos, pero no hablan de cuando les dejábamos los amplis o las guitarras, no recuerdan cuando les dábamos dinero para un pico del monazo que llevaban, se olvidan de cuando les invitábamos a copas porque no tenían un pavo de lo mal que les iba. Algunos lo llaman memoria selectiva, otros desmemoriados, yo los llamo HIJOS DE PUTA". No lo puedo evitar, a mí, para un rato corto me hace un rato largo de gracia.

Los chicos ilegales:
Cómo tocan estos tíos... Cómo tocan. Bajo, guitarra y batería. Bestial. Todo lleno. Todo perfecto. Dice mi amigo (al que medio obligué/convencí a venir y que la pasó tan bien como yo, por cierto) que lo que diferencia esa generación de la indie es que estos tíos tocaban y tocan bien...

El repertorio:
Desde luego, y por mucho que me diera bastante igual, no tocaron muchas de mis canciones favoritas (Al borde, Cara al peligro, Angel exterminador, Drogas duras llenan sepulturas, Los chicos desconfían, El número de la bestia, Baila idiota, Me gusta como hueles, Todo está permitido, Despierta al planeta diario, No me gusta el trabajo o Sin remedio). Me dice mi amigo que los motivos por los que a mí me gustaban Ilegales no eran los de la mayoría de la gente que estaba esa noche ahí. Vamos que no soy el 'fan' prototípico. Que Ilegales estaban asimilados a rollo Kortatu o La Polla. Reviso mis estanterías de vinilos nacionales al llegar, por aquello de ser fiel a la memoria histórica, y veo que Ilegales se colocan junto a Los Ronaldos, Ciudad Jardín, Los Valendas, Radio Futura, La Dama se esconde, Surfin' Bichos, Golpes Bajos, Los Enemigos, Aute o La Unión. Así que sí: va a ser que mi querencia por los medios tiempos ilegales no está muy extendida y que era un poco demasiado pedir y esperar que se viera reflejada en el set list, y más de una gira de adioses.

El público:
Varias reflexiones inevitables: ¿por qué hay tanta gente de cuarentay... que nunca jamás ha vuelto a escuchar música y que sólo va a conciertos nostálgicos -leáse uno al año-? ¿por qué han detenido el tiempo y la curiosidad para siempre jamás (alucinante la pitada que recibió Jorge Martínez cuando habló de su nueva banda: Jorge Ilegal y los Magníficos en la que tocarán música de los años 20 a 60 -se cascó, por cierto, un precioso rock cincuentero-)? ¿por qué la gente no para de moverse en los conciertos de un extremo a otro de la sala como si fueran en busca del santo grial, y, lo que es peor, en manadas de a diez?, ¿por qué no se quedan quietos, más o menos, en el sitio que han elegido? ¿por qué muchos están DE ESPALDAS al escenario haciendo corro? ¿por qué no se prohibe de una santa vez fumar en este tipo de locales? (de verdad que con un sold out -y la temperatura consiguiente- y con todo el mundo moviéndose de un lado para otro, resultaba un tanto estresante evitar minis de cerveza, pisotones y avalanchas humanas, como para también estar preocupándose de esquivar cigarros que peligrosamente intentaban incendiar pelos y quemar caras -había hasta uno uno fumando en pipa ¡!-).

La despedida:
Sale Jorge. Empuña la guitarra. Compases iniciales de "Tiempos nuevos, tiempos salvajes". Canta sólo la primera frase: 'Tiempos nuevos, tiempos salvajes'. Ahí lo deja. Se va. No se me ocurre mejor final.


Nota a pie de página:

La otra tarde entro en una perfumería. Un hombre más que mayor y algo más que desjalichado observa atentamente el estante de cremas. Las mira, las compara, las calibra con una precisión digna de un verdadero connaisseur. Me quedo con la imagen de ese hombre volcado (en todos los sentidos) sobre las hidratantes. En unos minutos, la situación se vuelve del revés. El hombre ha salido y una dependienta que es como un armario empotrado detrás. Le agarra del pescuezo. Él grita e insulta. Que miren su bolsa, que él no ha cogido nada. Que qué se han creído. La indignación da paso, en unos segundos a la desesperación: y ese hombre ya está vociferando 'coged vuestra puta crema', mientras saca un bote de una bolsa de plástico. Todo esto mientras pega patadetos por doquier (tantos que casi tira uno de los controles alarma de la puerta). La chica dice que va a llamar a la policía. Él sigue aleteando brazos y pies en el aire. Sube calle arriba. Ella vuelve triunfante y coloca en el mostrador la crema birlada. Tras una larga vuelta, vuelvo a coincidir con el tipo: está pasando delante de una iglesia y se santigua con temor reverencial. con profunda religiosidad. Como dice un amigo: puritito Alomodóvar.

6 comentarios:

Mylodon Darwinii Listai dijo...

Mon Dieu! Jorge estaba el viernes en el Fotomatón a (bastante) altas horas. La gente FLIPABA. Qué carisma.

el brigadier dijo...

Finales de los ochenta. Un imberbe brigadier y sus pubertos secuaces culebrean en la atestada sala Rock Club, en busca de un rincón donde hacerse fuertes. Al fin lo hallan entre una columna y una pareja entrada en años que se tiene que desplazar ligeramente para dar cabida a los expansivos movimientos de los pubertos quienes, llenos de energía teen, botan y brincan todo lo que dura el concierto. Los pubertos no son macarras, ni horteras, pero sí un poco mamoncetes. A pesar de su origen pequeñoburgués, crispan el puño y, al unísono con la sala, gritan la consigna "destruye".

Pero ahora, después de tantos años, el recuerdo más nítido no es aquella excitación de los primeros conciertos, ni la calva malhumorada de Jorge. No. Lo inolvidable, lo verdaderamente imborrable es con cuanta indisimulada ternura y benevolencia nos miraba la señora de la pareja madura.

katarsis dijo...

Pues ahora ya no sé si me gusta más el post o el comentario del brigadier. Pero como decía en el comentario que escribí y que el ordenador tragó -qué rabia da, puñeta-, podría enklausiklinski en casa y vivir igualmente a través del Tapir. Qué gozada de post, eso. Y que recuerdo el día de "uh uh uh... me gusta cómo hueles".

David dijo...

Además de partirme con la disección de Él, a mi lo que me ha encantado es la referencia a Ciudad Jardín. Hago el intercambio en tu discografía entre Ilegales y la Polla y Kortatu.Ilegales me pasaron casi desapercibidos, pero lo de "oyeme papel, eres plano" y los delirios subsiguientes en Misterio, Una amiga calentadora, y Si no estás conmigo...(éstas aún tenían algo de sentido, no como mi colección de música)los tengo dentro.

Todavía me pongo el único vinilo que tengo suyo, el de las serpientes...que lo del nombre...

el tapir nicanor dijo...

Misterio, Una amiga calentadora, y Si no estás conmigo están en el álbum Primero así... y luego más; pero no veo yo culebras por ninguna parte (lo tengo delante -junto a Atún y algas- y por más vueltas que le doy, no atisbo yo serpientes...)
Mmmmm, qué raro...
Lo que sí he visto es lo de "el e-206 mi aditivo es/ e 206 combina bien con todo"...

David dijo...

Sí, el de las serpientes es otro, yo ese, con permiso de la SGAE lo tenía en una casette que oía hasta que saltaban los trocitos de hierro y kromo (katártico of course), el disco se llama, Fatahal-Jadimul Baba, y salen 3 cobras de un huevo, y tienen una versión de Summertime muy en su línea...Tapir, si My way se merece todo, Summertime no es menos, Janis, Billie Holiday, y mi favorita Ella....para tí, gracias!
http://www.youtube.com/watch?v=MIDOEsQL7lA&feature=related