jueves, 12 de noviembre de 2009

FUNDIDO A NEGRO


He visto This is it.
Y tan a gusto.
Escribo esto nada más verla.
Sin transición.
Sin pensarlo.
Tengo una mezcla de sensaciones que no pienso analizar.
Tan ricamente.

Un cóctel de:

DISFRUTE:
- ver la que tenía montada es un subidón. Digno de admiración. Fuegos de artificio, sí, ¿y? Un concepto de espectáculo a lo bestia. El número de Smooth Criminal es para saltar de la butaca.

PENA:
- por todos los que tenían la entrada para Londres y se quedaron con las ganas. Haber presenciado eso en directo habría sido para recordarlo por los siglos de los siglos.

BUEN ROLLO:
- hay quien reniega de Michael Jackson. Cara de sorpresa. This is it es un repaso por sus hits (y son unos cuantos), canciones con las que muchos hemos crecido y que forman parte de nuestra infancia y adolescencia. Dudar del talento y cuestionarse el savoir faire de este tipo me parece una boutade.

MAL ROLLO:
- evidentemente hay un punto inquietante en la figura de MJ. Esa forma susurrada de hablar, esas maneras de princesita afectada, esa cara hecha de retales (aunque no tanto como parecía por algunas fotos publicadas en los últimos años).

SORPRESA (casi estupor):
- lo bien que estaba Jacko. El zombie volvía a la vida cuando se trataba de darle al micro, de indicar pautas a los músicos o de deslizarse sobre el suelo. Bien de voz, sobresaliente en organización y capacidad de trabajo, y seguía bailando como una verdadera máquina. Y lo hacía tan fácil. Parecía tan fácil. Ver a Michael bailar y querer hacerlo es todo uno. Un esqueleto al servicio de la música. Ritmo desde la punta de los pies (nunca mejor dicho) hasta el último pelo de su cabeza. Impresionante de verdad.




Documental, musical, diario de a bordo de lo que pudo ser y no fue, o testamento involuntario.
No lo sé.
Emocionante, en cualquier caso.

2 comentarios:

el brigadier dijo...

Plas plas plas tapir
Pero se te olvidó apuntar la impagable contribución de MJ a la moda: difícil decantarse entre las casacas de domador, los guantes de pedrería, los sombreros gangsta o la estilosa combinación calceto blanco-mocasín negro.

Sólo me queda añadir...Annie are you ok, are you ok, are you ok Annie...

Jorge dijo...

Buen título para un buen post.