lunes, 22 de marzo de 2010

DESDE RUSIA CON AMOR



Los nombres de los escritores rusos me fascinan. Su grafía, su sonoridad, sus consonantes (tantas y tan juntas), sus vocales (tantas y tan arrebujadas), sus tildes (tantas y tan imposibles). Esos nombres... Suenan exóticos, lejanos, ensoñadores, melancólicos, misteriosos, recios, rigurosos, vigorosos. Mijaíl Bulgákov, Antón Chéjov, Evgeny Nikolaievich Chirikov, Fiódor Dostoyevski, Máximo Gorki, Vasili Grossman, Nikolái Gógol, Vladímir Korolenko, Piotr Kropotkin, Sergéi Mijalkov, Vladimir Nabokov, Teófanes Prokopóvich, Aleksandr Pushkin, Valentín Rasputin. Se le llena a uno la boca...

Este viernes fue el turno de Iván Turgénev y su Primer amor, una novelita cortísima que cuenta con encanto naïf y trasnochados dejes románticos (léase dramáticos) lo que el título anuncia: el descubrimiento, las fases y los dolores del enamoramiento primerizo. Fue perfecto para un día de lluvia calmada, serena y cálida. Porque no es lo mismo que llueva en primavera. Igual que no es lo mismo que tu amada se llame Zinaida.

3 comentarios:

dot dijo...

qué bonita portada.
siguiente en la lista!
gracias!

Ion dijo...

Hola Tapir. Si te gusta lo ruso, te recomiendo el último que leí, "El nacimiento", de Alexéi Varlémov (Acantilado). Es durillo, pero muy bueno.

Ion dijo...

Perdón, Varlámov.