martes, 2 de diciembre de 2008

¿QUE ME PASA, DOCTOR?

"¿Quién sabe lo destructivo que eres cuando te ves implicado en un accidente? No lo sabemos". Lo dice alguien que conoció a Jimi Hendrix en el preciso y magistral documental Jimi Hendrix de Joe Boyd.
Pero empiezo por el final. Perdón.
Nunca he sentido esa admiración que el cien por cien de la gente que me rodea siente por Hendrix. Más por desconocimiento que por otra cosa. Desconocimiento, producto -lo admito- de una vergonzosa mezcla de pereza y miedo.
Así que el otro día me puse a ello. En serio. Empecé con The Jimi Hendrix Experience, Live at Monterey. Un maravilloso documental que explica lo que fue y lo que supuso dicho festival, en términos globales, pero sobre todo para la carrera de Jimi. Por ahí desfilan el manager de Hendrix, algún organizador del evento, la chica de The Mamas & the Papas (la guapa, no la que se parecía a Caritina)... Y luego ya por fin, la actuación de Hendrix entera. Con su Hey Joe, sus sorprendentes versiones de Wild Thing y Like a Rolling Stone, su maravillosa The wind cries Mary, su forma de tocar con todo el cuerpo, su manera brutal de follarse el ampli y la guitarra, sus dientes rasgando las cuerdas, sus punteos con el instrumento detrás de la cabeza, y su apocalíptico final: incendio y desguace de la Stratocaster incluidos (los restos del sacrificio, por cierto, fueron recuperados y se exponen en el Experience Music Project de Seattle). Pues bien. Pues vale. Me quedo como estaba. Habría preferido ver las actuaciones de The Who, The Byrds, Buffalo Springfield, o incluso, Simon & Garfunkel en el festival de marras. Y pienso: ¿Tengo un problema? ¿Qué me pasa, doctor? No consigo entrar en el planeta Hendrix.

Al día siguiente lo vuelvo a intentar. Esta vez con el documental Jimi Hendrix, de Joe Boyd. La cosa arranca con un Pete Townshend de ojos vidriosos cantando las grandezas del de Seattle. Y luego el Rock Me Baby. La misma canción que el día anterior. La misma actuación. En el mismo Festival de Monterey. Con la misma camisa que la víspera. Pero esta vez, sí. Oh, sí. Puedo sentir la fuerza. Empiezo a pillarle el punto a Hendrix. Electricidad y adrenalina. Lentamente voy entendiendo. Declaraciones de Eric Clapton (¿qué se ha hecho este hombre en los dientes, y en general, en la cara?), Mick Jagger (tan joven, tan guapo, tan él en la cama), Lou Reed (bastante menos fiero que ahora), Little Richard (igual de iluminado ¿o más? que siempre) salpicadas de salvajes actuaciones de Hendrix. Y una. Fondo entero blanco, y él como suspendido de la nada, en un taburete con una guitarra de doce cuerdas, la canción creo Here my train a comin'. Buah... Se me sigue escapando el señor Hendrix, pero he rozado al dios. Al menos, un poquito.


Nota a pie de página:
Ya lo pensé en el documental Woodstock, pero lo vuelvo a corroborar: ¿por qué demonios en los sesenta/setenta todo el mundo era tan guapo?

6 comentarios:

murcielago ramon dijo...

querido tapir. no te tortures. hendrix es lo que llamo un grupo peli porno. hay que pasar rapido trozos de disco para llegar a una parte chula. Desde pink floyd a los planetas hay miles de grupos porno. Eso si cuando llegas llegas.

el tapir nicanor dijo...

jajaja
pues va a ser eso
porque en el documental de joe boyd, confieso que pasé alguna canción a cámara rápida.
no lo soportaba más
ahora me siento mucho mejor

capitán ruiditos dijo...

Estimado Tapir, ya vuelto de mis viajes en los que por cierto vi un tapir, aunque no era usted, me encuentro con su pregunta retórica sobre la belleza setentona. Vaya, la respuesta es sencilla y es que en las pelis sólo salen los guapos. La gente normal como uno, en mi caso con gafas de culo de botella o parche pirata, y alopecia rampante, no salimos excepto en la sección de sucesos o en la sección monstruos domesticados.
Atentamente, su Capitán Ruiditos de usted.

el tapir nicanor dijo...

estimado noisy man.
su reflexión, pareciéndome altamente ingeniosa, no solventa mi duda. tanto woodstock como el festival de monterey estaban llenos de muchachada de las calles, ciudadanos normales que acudían en masa a ligar y a drogarse y a solazarse. y todos eran atractivos (pero si en woodstock hasta los operarios que montaban los escenarios eran estupenditos). si viéramos ahora un documental del fib, por decir algo, el resultado no sería el mismo. ¿culpa de la dieta, del calentamiento global o de pedro chotas cavorotas?
a sus pies,
el otro tapir

La Rata Marcelina dijo...

you got me floaaating
naturally...

yo soy de la opinión
de que yimi tiene un mogollón
de buenas canciones de pop

-no les quiero confundir
quizá no sean mogollón-

lo que yo quiero decir
es que yimi es un compositor
de buenas melodías
y un arreglista mejor

y no me extenderé
en su virtuosismo guitarrero
en la quema de instrumentos
o en sus escalas de blues

simplemente little wing
me parece una joyita
metida en una cajita
de terciopelo azul

y con esto y un limón
les recomiendo escuchar
el 'wait until tomorrow'
de TROPICALIA 2

¡es toda una diversión!

http://www.youtube.com/watch?v=sAC0E5asTCc&feature=related

el brigadier dijo...

Un puñado de (mis) razones para amar a Jimi Hendrix:

Compartimos zurdez, la inicial del apellido, y un look agitanado (virando hacia Globetrotter en su caso, y hacia Julio Churches en el mío).

En la lejana época en que sólo escuchaba a los Smiths, descubrir en un pirata una versión del Purple Haze me inspiró un silogismo elemental: a mí me gusta Johnny Marr, a Johnny Marr le gusta Hendrix, luego...

La portada de Electric Ladyland, inspiradora de unas cuantas gayolas (¿una por chica?)

Mi topo (ocho tacos), después de ver School of Rock (gustando Jack Black, recomendable), me pidió que le pusiera imágenes de Jimi Hendrix, a ver cómo tocaba la guitarra con los piños.

Hizo versiones que cumplen el difícil tópico: superar la original (all along the watchtower, hey joe)

Estoy de acuerdo con el murciélago en que sus discos son un poco peliporno, lo cual no quita para que el tipo tenga riffs que valgan tanto tanto como discografías completas de otros. Foxy Lady, tanana, tanani, tanani...

Termino reprendiendo severamente al tapir por haber llamado caritina a la gran mama Cass. Cuanta maldad. Te condeno a visionar el siguiente video, por bruja: http://www.youtube.com/watch?v=EZzfM05tSfM